
POEMA II
Encenderé la llama del presagio para nombrar la noche
junto a un tótem derribado y naceré en palabras
madurando mis ritos
hasta encontrar la magia de algún dios oscuro
o algún tatuaje que proteja los sueños
con rituales de oscuras mariposas.
Y encontraré el aroma de los días
con fogatas extrañas en medio de los hojas
que amanecen sedientas de espíritus sonoros
en demorados pájaros
conjurando sonidos para atraer tus plumas
con antiguas palabras que me asombren en medio de los árboles
brotando entre las aguas de un río que desciende
inventando sonoras vasijas con el viento.
Y así florecerá la Madre de la Noche
con secretas revelaciones de las lluvias.
Que el Escriba lo diga.